Historia y Datos de Interés

 

TUDOR

La marca de relojes Tudor ha estado desde sus inicios estrechamente ligada al gran gigante de la relojería suiza: Rolex. Hans Wilsdorf, visionario y fundador de Rolex, se adelantó una vez más a las necesidades del gran público, creando una segunda marca llamada Tudor que ofrecía a sus clientes relojes de calidad a un coste inferior de Rolex.

En 1926 Wilsdorf registró el nombre de Tudor (que alude directamente a la histórica familia que gobernó Inglaterra desde el año 1485 hasta 1603) para poder desarrollar otros negocios siempre relacionados con el mundo de la relojería. El logo de esta nueva empresa, que posteriormente se incluiría en la mayoría de las esferas de sus relojes, es una rosa que hace igualmente alusión al escudo heráldico de dicha familia.

Uno de los primeros modelos Tudor del que tenemos constancia data de la década de los años treinta. Presenta una caja de forma “tonneau” e iba dirigido al mercado australiano. En 1932 aparecen los primero relojes Tudor en Australia. Sin embargo, la producción real y sistemática de los relojes Tudor está fechada en 1946, momento en el que Hans Wilsdorf registró la empresa con el nombre de MONTRES TUDOR S.A y dotó a la marca de una identidad propia nítida y estructurada.

Las primeras producciones llegan de la mano del nuevo modelo llamado Oysterprince. Este modelo montaba la famosa y deseada caja Oyster de Rolex, con tapa posterior y corona a rosca sin embargo, el movimiento que montaba era de calidad inferior a los Rolex, teniendo como base un sencillo movimiento ETA.

En la década de los años cincuenta, apareció el Tudor Advisor (referencia 7926) que se caracterizaba por su extrema funcionalidad y su función de alarma.

Poco a poco, Tudor comienza a fabricar todo tipo de modelos, siendo los deportivos los más deseados. Los modelos más conocidos son el “Submariner” y su cronógrafo “Montecarlo”. También comienza a producir relojes para señora, relojes de línea clásica para caballero como el modelo Prince, Ranger o Date-Day, (su modelo con doble calendario). La mayoría de estos modelos se producían en acero inoxidable, pero también se produjeron en acero y oro y oro tanto de 18 como de 14K.

El estrecho vínculo que une Tudor y Rolex ha sido aprovechado por Tudor para impulsar sus ventas y darse a conocer al gran público. Tudor siempre ha sido un reloj referente para los coleccionistas de relojes vintage por su proximidad a Rolex.

Los relojes Tudor siempre han sido vendidos en los distribuidores oficiales de Rolex, por lo que los clientes siempre han apreciado el vínculo de estas dos marcas depositando así su confianza en los modelos más asequibles que Tudor les proporcionaba.

Además, a lo largo de los años, Tudor ha utilizado para sus relojes la mayoría de componentes de la marca Rolex, como brazaletes, coronas, cristales, pulsadores etc.

A parir de los años noventa, Tudor empieza a independizarse de Rolex, dejando de utilizar piezas Rolex en sus relojes y empezando a producir de manera propia cada uno de los componentes. De este modo, Tudor se ha ido labrando una identidad propia hasta llegar a ser una marca totalmente independiente de su hermano mayor, alcanzando así lo que hoy representa: una emblemática y respetada casa relojera.

Website: www.Tudor.com