Historia y Datos de Interés

 

JAEGER-LECOULTRE

En 1833 un brillante inventor autodidacta y pionero técnico llamado Antoine Lecoultre fundó a la edad de treinta años su propia manufactura relojera en el Valle de Joux, Suiza. La joven y prometedora compañía prosperó rápidamente gracias a las habilidades de su fundador.

En 1844 Antoine Lecoultre inventó el Millionometer, el primer instrumento de la historia capaz de medir las milésimas de milímetro. Este hecho, hizo que Lecoultre se pusiera en el punto de mira de muchos de sus compañeros de oficio de la época.

En 1947 inventó un mecanismo de carga mediante una corona giratoria, eliminando así la necesidad de una llave. Este fue un progreso muy notorio en el mundo de la relojería, ya que hasta la fecha, era necesaria una llave para poder cargar el mecanismo de los relojes.

A lo largo de los años, este pequeño negocio familiar se convirtió en la primera fábrica del Valle de Joux. Los nuevos métodos de producción, así como la excelencia técnica, convirtieron a la fábrica de LeCoultre en el corazón económico del Valle.

En 1881 murió Antoine Lecoultre dejando a cargo de su empresa a su nieto Jacques-David Lecoultre. Durante esta etapa, la manufactura produjo más de 125 calibres simples y 31 calibres con complicaciones de la mano de sus más de 500 empleados. Esta nueva etapa destaca por su expansión productiva y sus avances técnicos.

A partir de 1902 Lecoultre establece una importante relación comercial con la famosa casa relojera Patek Philippe. Fabricará para ellos varios movimientos para ser utilizados en sus prestigiosos relojes. En 1903 Jacques-David conocía la existencia de un relojero parisino, llamado Edmond Jaeger, que por aquellos entonces trabajaba en la creación de un movimiento extraplano. Desde ese momento, Jacques-David y Edmond se asociaron y empezaron a trabajar juntos, alimentando sus conocimientos recíprocamente y años más tarde fundarían la famosa marca Jaeger LeCoultre.

En 1928 se lanzó modelo Atmos, un reloj de sobremesa que se alimentaba energéticamente de los cambios en la presión atmosférica. Todo una hazaña técnica. Ese mismo año, la marca creó un movimiento rectangular dotado de ocho días cuerda. Este pequeño movimiento rectangular asentó las bases para uno de los modelos más famosos de la casa: El Reverso.

En 1931, nació el modelo Reverso como petición por parte de los oficiales británicos, que necesitaban un reloj resistente a los golpes que les permitiera jugar a su deporte favorito: el polo. En 1937 se materializa la profunda colaboración entre Jacques-David Lecoultre y Edmond Jaeger creando oficialmente una nueva marca bautizada con sus respectivos apellidos: Jaeger LeCoultre. Este nombre sería utilizado desde entonces en todos los relojes producidos por la nueva y ambiciosa empresa.

En 1946, tras la Segunda Gran Guerra mundial, presentaron el primer reloj con movimiento automático de la marca: el Master Control. En 1950 se introdujo el divertido modelo Memovox, un novedoso reloj de pulsera dotado de una alarma/despertador. En 1958 crearon el modelo Geophysic Chronometer, un reloj ideado para su resistencia ante los campos magnéticos, el agua y los golpes. En 1967 Jaeger LeCoultre participó en la creación del famoso movimiento cuarzo Beta21.

En la década de los años ochenta, Jaeger LeCoultre se enfrentó a la fuerte crisis relojera que vino tras la llegada de los relojes de cuarzo. Para hacer frente a dicha crisis, la firma lanzó a finales de los ochenta su modelo Grand Rèveil, un reloj de pulsera automático con despertador. En la década de los noventa lanzaron su modelo Geographique, un modelo con horas mundiales e indicador de reserva de marcha. La lista de logros por parte de Jaeger LeCoultre perdura hasta nuestros días.

A lo largo de su historia, esta manufactura suiza ha producido miles de movimientos novedosos y ha conseguido más de 350 patentes. Se han ganado el respeto de otras grandes marcas de la industria relojera así como el trato de “maestros relojeros” por parte del gran público.

Website: www.Jaeger-LeCoultre.com